sábado, 16 de junio de 2012

VUELTA A COLOMBIA 4
Armenia

Kaixo denoi desde Armenia http://es.wikipedia.org/wiki/Armenia_%28Quind%C3%ADo%29 a donde hemos llegado desde Ibague.
La etapa de hoy era “la etapa” para los Colombianos, porque? Porque se subía La Linea, un monstruo que se corona a 3250m slm después de 40Km de subida. La etapa era corta 130Km, con dos partes bien diferenciadas, la primera hasta la cima de La Línea y la segunda hasta meta sin mayores complicaciones. En la salida se respiraba el aire de las grandes ocasiones, las grandes etapas, yo, a pesar de que no me jugaba mucho, me he contagiado de ese nerviosismo… tres veces al baño antes de salir .
Hoy como siempre estos días, despertador a las 6:00, desayuno y a las 8:10  a la salida que estaba a 200m del hotel. La salida ha sido de las que a uno no se le olvidan, en el Km 3 un puertito de tercera, en el 10 otro de tercera… como estos días arrancaba hasta el tato, increíble, he mirado el cuentakilómetros en el Km 15 e íbamos unos 60 corredores…. La que se estaba liando, hemos llegado hasta la base de La Línea, enseguida he visto que no estaba para esa guerra y he tomado la decisión de tomármelo como un entrenamiento de calidad, he cogido el pulsómetro, 160ppm y para arriba. A disfrutar del puerto, realmente no era excesivamente duro pero, entre la humedad, el calor, el sofoco y poco a poco la altura se ha hecho duro. El entorno era increíble, me ha recordado a las primeras imágenes de Parque Jurásico, montañas que se perdían ante tu vista, tanto por altura como por profundidad de un valle interminable, de un verde casi fosforito, un vegetación densa de la que sobresalían unas palmeras altísimas separadas entre ellas, ríos y cascadas que aprovechaban el lecho de los valles. Poco a poco he ido devorando el monstruo, he ido cogiendo corredores que se descolgaban de la cabeza, yo a lo mío, 85-90 rpm y 160 ppm, el 27 que llevaba hoy me ha permitido “trabajar” correctamente, trik, trak, trik, trak, un pedal detrás del otro, respirando, disfrutando de una subida, del puerto más largo y alto que he subido en mi carrera deportiva. Poco a poco la altura se ha empezado a notar, el aire era más fino, la respiración más corta, sientes una pequeña presión en el pecho… cuando llevaba un buen rato subiendo he preguntado a un espectador “cuanto queda?” “Uuuyyy harto señor, harto, por ahí 20Km” “Queeeeee!!!!” 20???? No me jodas pero si llevo hora y media subiendo!!!! No me lo creo, pregunto unos metros más adelante, “8Km señor”, joder 12Km de diferencia, casi nada, venga vale unos 12. Como y bebo lo que puedo porque esto va para largo, además el terreno después de la bajada es “comanche”. Los últimos 5Km son los más duros, como no podía ser de otra manera, rampas de 18-20%, la temperatura baja, la niebla tapa la carretera, hay público, más del que esperaba… Ya estoy por encima de 3000m pero creía que sería peor la falta de oxigeno, a pocos metros de la cima veo a Oscar Sevilla que vive en Bogotá desde hace un tiempo, le saludo, última recta, dura, ancha…. Ya estoy arriba, otro monstruo al saco, más duro que Tourmalet, Mortirolo, Gavia o Stelvio… si, creo que si lo haces a bloque desde abajo es el más duro que he subido nunca. Chubasquero y para abajo, voy solo, los corredores que había superado en la subida se han quedado… para abajo a ver si pillo algún grupeto. Carretera ancha, de unos 8m, me imaginaba un puerto a lo Mortirolo, carretera estrecha, de montaña, de las que van de un pueblito a otro, pero no. Es una carretera de dos carriles con arcén, hago la bajada fuerte, la De Rosa Protos con ruedas Bora es la mejor bici que he tenido para bajar, me lo paso bomba disfrutando de los 30Km de bajada!!!
He llegado abajo y he pillado un grupeto de 4 corredores más, según les he cogido y mirado a la cara me he dado cuenta de que se habían dejado la vida por estar con los primeros, ojos hundidos, los maillots sucios de sales del sudor, piel seca… Eran cuatro chavales jóvenes de equipos modestos. Me he acordado de los palos que me he llevado en mi vida deportiva cuando he intentado por todos los medios aguantar con los primeros y no lo he conseguido… me han recordado a los perros apaleados, me he rascado los bolsillos, les he preguntado si querían comer… iban secos, me han vaciado los bolsillos y los botellines… a ellos les hacía más falta que a mí. Esa es la grandeza del ciclismo, una de esas reglas no escritas que perdura en los años, la comida y la bebida no se le niega a nadie, una de esas cosas que cuando las haces te hacen sentir bien, de los que dan sentido a un día, a una carrera deportiva, a un deporte, lejos de la victoria pero cerca de la esencia de un deporte fantástico.
Bihar arte
Patxi

martes, 22 de mayo de 2012

Aunque un poco tarde... ahí va.

Milan-Sanremo 2012
   
Hay veces en las que uno no sabe muy bien porque, de repente, sin que pase nada especial, nada extraordinario, se enciende una bombilla en algún rincón de la mente y nace un nuevo proyecto. Era diciembre de 2007, en el hotel Riva degli Etruschi, San Vincenzo, Toscana, Italia. Primera concentración de Lampre, en una mesa de cafetería junto a Maurizio Piovanni y Fabrizio Bontempi, estábamos “negociando” el calendario para la siguiente temporada y sentí la necesidad de ir borrando líneas de mis “objetivos deportivos”. Había corrido y acabado las tres grandes, Lieja, Amstel, Flecha estaban en mi zurrón, la Clásica de casa, Donosti, la había corrido, obviamente País Vasco era un fijo en mi calendario, pero había otras líneas sin tachar, una de ellas era la Milan Sanremo. Probé y me embrujó. En 2006 arranqué en la Cipressa con Celestino, llegamos a l´Aurelia y en una decisión tomada desde el coche el no colaboró, teníamos una buena ventaja de 25” que conseguimos en gran parte en una de las bajadas más al límite que recuerdo, en 2007 volví a arrancar en la Cipressa, esta vez con Popovych y algún otro corredor que no recuerdo bien, no fructificó.
La Sanremo es larga, muy larga, te montas en la bici cuando el sol a penas se levanta por Begamo, Brescia, Verona, y te bajas de ella cuando acaricia Niza, la Costa Azul…. Una jornada laboral en toda regla. 310 Km (12 de “neutralizada” +298 de carrera), 7h21´de bici (7h de carrera y 21´ de neutralizada).
 Nos despiertan a las 6h45´ para desayunar, estoy hasta los h…s de comer pasta y arroz, llevo dos días de “carbo loading” y sinceramente pensar en meterme otro plato de arroz, cereales, leche de soja, pan, mermelada, plátano, más arroz, más pan, más cereales… a estas horas de la mañana… me da un poco de nausea. Sin pensarlo pulso y peso, 69,8Kg!!!! La madre de Dios, tengo glucógeno como para ir y venir a Sanremo con una barrita!!! 2,5Kg más que hace dos días… bien, eso es bueno. El doctor del equipo me pilla por el pasillo y me hace la “aplicometría”, es decir, pinzarte los michelines para ver el % graso, 6,1% de grasa, bien.
 A la fuerza, y sabiendo que la carga de hidratos está bien hecha, decido tomarme el desayuno con un poco más de calma y no “obligarme” a comer más de la cuenta.
Salimos para el centro de Milán a las 8 de la mañana, el día es perfecto, 14 grados, sol, una ligera brisa. Hago un repaso de todo lo “absolutamente indispensable” zapatillas, me aseguro de que en la bolsa que va en el coche con la ropa de abrigo esté mi segundo par de Specialized S-Works con las calas exactamente igual que las que usaré en carrera, una caída, una cala rota y se acabó la Sanremo, un segundo par de Oakley, si se te caen en carrera y te tienes que pegar 7 horas al sol sin gafas… puedes acabar loco. Siete imperdibles en cada dorsal, el collar de que hizo con sus manos Maddí, la alianza. Hablo con Ivan Buttol, mi masajista, hace no demasiado me recomendaron hacer una dieta “sin gluten” durante un tiempo, porque presentaba un primer nivel de intolerancia, eso conlleva un esfuerzo por parte de todo el equipo, avituallamiento especial, comida especial… Me han preparado los tres avituallamientos específicos, además de un cuarto en el coche. La Sanremo no es dura, es larga, y por tanto “cagarla” con la comida es igual a cagarla del todo, lo fundamental es gastar lo mínimo las primeras 3h30, llegar al Turchino como si hubieras estado en el sofá de casa, esa es la única clave.
En la salida saludo a Mario Galbusera, patrón de Lampre… un señor en toda regla, veo a Brent Copeland que es la persona de confianza de Ben Spies, piloto de MotoGP al que me presenta, Marco Pastonesi,  Gazzeta dello Sport,un abrazo, el Penkas, Verdugo, Egoi… Firmo con todas las letras y un punto (sólo lo hago en las grandes ocasiones), bajo del palco y voy a probar un poco la bici, De Rosa Protos, nueva, atómica, ligera, rígida… tal vez demasiado??? Veremos. Compruebo los dos cierres de las ruedas, una vez más me coloco último, 3-4minutos y nos vamos. Aprovecho para hacer los últimos estiramientos.
El centro de Milán está plagado de vías en todas las direccione posible e imaginables, un laberinto, más de una clavícula se ha quedado por ahí. Salimos de Milan, la velocidad va aumentando, voy a cola con la gente que en el final tiene que estar delante. Pasamos el Km 0, como siempre empiezan los ataques, allí viene, lo veo, es rosa, de unos 60X40 cm, está atado con dos bridas blancas a una señal de tráfico de prohibido adelantar, este año también lo han puesto, la madre que los parió! No lo entiendo, no me cabe en la cabeza, ¿Qué beneficio o placer hallarán? En letra negra sobre rosa,295Km ALL ARRIVO, siempre me ha parecido que lo hacían para tocar los h….s, pero no paran ahí, 275, 250,225… un calvario.
Como siempre se sale a mil por hora, una bola de corredores en la parte delantera y una larga fila en la parte trasera del grupo, los de la bola, más cómodos, más estresados, más ansiosos por pillar la fuga del día, la fuga que vale toda una carrera deportiva para muchos Italianos. Los de la cola, más incómodos, más tranquilos, más relajados… eso sí, comiéndose unos látigos que les mandan los de la bola… Voy en el látigo, prefiero la tranquilidad mental con un toque de stress físico a la “tranquilidad” física con el stress de los frenazos y riesgo de caídas. En la fila te encuentras con todos los que al final, dentro de 7 horas se jugarán la carrera, Freire, Cancelara, Boonen… por algo será.
La fuga se hizo rápido, en el Km 10-15, Oleg Berdos, un Moldavo de mi equipo va en ella… perfecto. A partir de ahí, otra vez modo “stand by”,  CBR (Comer Beber y a Rueda), nos aproximamos al Turchino, el paso de Montaña que desde Lombardía nos llevará a Liguria, un puerto de 5Km que no es excesivamente duro donde antaño se llegó a decidir la carrera, a 140Km de meta!!! Chiapucci en una de las mayores empresas del ciclismo moderno, arrancó allí y ya no lo vieron hasta el pódium en Sanremo. La subida no es complicada pero los 20Km de bajada hasta Génova han dejado fuera de combate a más de un favorito. Corono delante y me otra vez por “casualidad” me encuentro con el Penkas, Boonen, Freire, Gillbert… Llegamos a Liguria, al mar, giro a la derecha, a partir de ahora el mar Tirreno estará siempre a la izquierda y el la brisa llegará siempre desde ese mismo lado. Nos acercamos a uno de los puntos críticos del día la subida de Le Maníe, Km 200 aproximadamente, el ritmo va aumentando, los equipos se organizan para llevar a sus líderes lo  más delante posible antes de embocar la subida, un cruce a derechas bajo un puente, estrecho. Me pongo a rueda de mi compañero de equipo Gianluca Maggiore, lanzador de Guardini en aficionados, se mueve perfectamente en estas situaciones, por la radio Bordonalli dice al resto de compañeros que estén delante mío pero yo prefiero ir a rueda de un solo corredor. Es como entrar en el centro de una ciudad en hora punta con un autobús o con un scooter, el autobús en muchos sitios no pasa, es lento de reacciones… el scooter pasa por casi todos los sitios. “Maggio” hace un trabajo perfecto, nos colocamos en la parte derecha del grupo, a cubierto del viento que llega desde el mar. A un kilómetro de empezar a subir una rotonda, se acelera, se estrecha, no entramos, nadie frena, una señal con isleta en el centro de la calzada, acera alta a nuestra derecha, Maggio no frena, yo tampoco, a mi izquierda Lars Boon, el tampoco frena, como si fuera la cosa más natural del mundo Maggio sube a la acera por la rampa de un paso de peatones, a 55Km/h por la acera, pasamos la rotonda y saltamos de la acera… perfecto, por la derecha, en 15-20 posición, 300m a la entrada, se acelera a tope, sprinto a rueda de Maggio, el grupo se abre hacia la izquierda para trazar la curva sin frenar, último sprint, adentro…. El primer tramo se hace fuerte, en plato, luego se para un poco, respiro, recupero.  Liquigas toma las riendas, tiran a un ritmo fuerte pero soportable, en la cima se acelera un poco, la bajada no empieza hasta 2-3Km después de coronar, en la cima un falso llano. Ahí acelera BMC, se ponen a tope, hace más daño eso que toda la subida, la bajada es complicada, rota, con curvas cerradas, buscando otra vez la Via Aurelia. En el fondo de la bajada, curva de 90 a derechas, llego abajo en la posición 20-25 y me como un latigazo de los de aúpa, acelero a tope después de la curva, 50,54,58,60 y 64Km/h!!! Primer dolor de piernas de la Sanremo. Cavendish se ha cortado, la noticia corre como la pólvora por el grupo, BMC, sigue a tope, esto ya no para.
Llegamos a la zona de los cabos, pequeñas subidas que a estas alturas de carrera empiezan a ser grandes puertos, en el primero de ellos cede Petacchi, otro menos, el ritmo es alto, si hasta el Turchino la media de pulso había sido de 110ppm desde ahí llevo una media de 140ppm. Intento comer y beber todo lo que puedo. Se acerca la Cipresa, el grupo ya no es de más de 50 corredores y eso hace que la lucha que anteriormente había para entrar delante en Le Maníe ya no exista, entramos lanzados, BMC se aparta, le releva LIQUIGAS, tira fuerte, se empieza a notar el paso de los kilómetros en las piernas. El primer Kilómetro es el más duro, luego suaviza, justo cuando se llega a una de las dos únicas curvas de herradura a izquierdas de toda la subida. El ritmo baja un poco, voy bien colocado, por la parte derecha del pelotón, a resguardo del viento que sopla, como casi siempre de mar a tierra, en la posición 10-15, se me abre un hueco delante, no me lo pienso, bajo dos dientes y arranco. Es inútil esperar al Poggio, allí corredores como Ballan, Pozzato, Gilbert… tienen una potencia a la que yo no puedo aspirar. Arranco fuerte, con la esperanza de que otros corredores en mis mismas circunstancias, jueguen sus bazas y podamos arañar unos segundo en un grupo, me giro, veo solo un corredor, Vacansoleill, en un principio me parece Carrara, llega a mi altura, Hoogerland… agárrate Patxi que este va fuerte. Jonhy me da un relevo “de la muerte”, decido dejarle ir 2,3 metros y volver a su altura a ritmo. Queda un kilómetro para coronar la Cipresa, un monumento, en el último llano antes de coronar, le doy un relevo a tope a Hogerland, me grita, no paro. Veo al fondo el estrecho paso que conforman la iglesia y una casa 3,5m entre ambas  que dan inicio a la tortuosa bajada. Me giro, voy solo, miro el pulsómetro, 186ppm, empieza la bajada. Veamos que tal va la De Rosa Protos que estreno, respiro un par de veces profundamente para hacer que llegue algo más de oxígeno a todo mi cuerpo y pueda afrontar la bajada con los 5 sentidos lo mejor posible, sobre todo la vista. Me encuentro a gusto y confiado con la bici, trazo bien, apurando los palos, farolas, quita miedos… maravilla de bici, es como un tren, por donde la metes, va, ningún extraño, ninguna duda… perfecta, rápida y precisa. Llego otra vez a la Via Aurelia, me vuelvo a girar, veo un grupo de 6-8 corredores, Ballan, Cancellara, Pozzato… espero, me meto a rueda, bebo, paran. Llega el grupo unos 40 corredores. 5Km al Poggio.
Entramos en el Poggio como siempre, a fuego, llega la primera curva de herradura a derechas, la que hay que frenar porque si no te vas fuera, salimos de la curva y me como el primer látigo… uf, que dolor de patas, voy bien, grupo compacto, viento de cara, me resguardo, otro ataque, me pongo de pié sobre los pedales, consigo mantenerme a rueda, se vuelve a parar… pienso que tal vez este año el grupo no se rompa… llega un tercer ataque, me vuelvo a poner de pie, siento una especie de debilidad en las piernas, flojera, me cuesta mantenerme a rueda… GAME OVER. El primer grupo se me va roto en mil pedazos, quedan 500m para coronar, intento no perder la estela de mis los demás corredores pero sé que será una empresa casi imposible. Mis piernas dicen basta, 500m parecen pocos pero son una eternidad… corono vacío, a 20m del último corredor de lo que queda de pelotón, se me nubla un poco la vista, arriesgo en las primeras dos curvas… voy grogui, se me van… Esto es la Sanremo, vas bien hasta que vas mal, en un metro, en una fracción de segundo, tu reserva energética se acaba, tu deposito se vacía, no hay nada que hacer. No es una sensación de esfuerzo extremo, es una sensación de vacío energético… me quedé en el Kilómetro 291 a 5Km de meta, seguí a tope, o al mínimo… a lo que daba el cuerpo, que es el que manda en esas situaciones, no el cerebro.
7h00´58” 296Km 5700Kcal 128ppm de media, 186ppm de máxima. El sol se pone allí por la Costa Azul, me siento en un banco en la orilla del mar, a unos metros del bullicio, de los autobuses, de la gente que abandona la zona de meta. Con mi bocadillo de Bresaola Italiana y mi lata de Cerveza, una brisa cálida, de primavera me golpea con olor a mar, a costa, pienso en los míos, sonrió, como me gustan estos momentos, por el mundo, persiguiendo sueños, me encantaría que estuvieran aquí.  Otro día que no olvidare, un maravilloso día de ciclismo que tiene un rincón en mi memoria para siempre.

viernes, 2 de marzo de 2012

Pre Strade Biache

STRADE BIANCHE
Siena, Toscana.
En toscana el ciclismo y la historia van de la mano. Leonardo Da Vinci, Toscano, inventó la bicicleta en el siglo XV, desde entonces, grandes campeones, grandes desafíos y grandes carreras han hecho de Toscana, para mí, uno de los sitios que he tenido la oportunidad de competir donde más se sabe de ciclismo.
En un gesto para devolver la esencia del ciclismo a nuestros días, nació L´Eroica de la mano de mi amigo Giancarlo Brocci, un apasionado del ciclismo, un romántico que arto de la onda de negatividad que se cernía sobre nuestro deporte quiso dar un poco de aire fresco, una nueva corriente de ciclismo. Unos años después se cambió el nombre para pasar a llamarla Strade Bianche.
Strade Bianche se desarrolla en la provincia de Siena, cuna del Chianti, el Barolo o el Brunello de Montalcino, vinos de renombre internacional, una zona donde la gente está unida a la tierra y a la bici, de ahí el éxito de Strade Bianche.
Mañana serán 200Km de los cuales 60 aproximadamente sobre camino de tierra compacta, además, (y eso no se suele saber), 3.000 metros de desnivel. El tramo clave será el más largo del día, creo que es el sexto, 15Km seguidos con 2 puertos… Ahí se verá quien está y quien no… Luego el penúltimo y el último no son muy duros pero pondrán a cada uno en su sitio. La llegada a Siena, dura, el año pasado la “cagué” allí… a ver si este año puedo estar y hacer algo chulo.  He trabajado duro este invierno y espero poder recoger un buen resultado…
Hoy hemos visto un par de tramos, las sensaciones son buenas, la ilusión también así que ahora, descansar, masaje (voy ya mismo), cenar y a dormir.
Mañana os cuento más…

Patxi

miércoles, 22 de febrero de 2012

LáserIII

No hay mal que por bien no venga… o al menos eso dice el refranero. Cuando el año pasado el 20 de abril un coche de equipo me arrolló y en la caída me fracturé la clavícula izquierda una parte de mi trabajo se fue al carajo. El giro del Trentíno era el objetivo 5* que yo tenía para ese año. Volví a casa y me puse a entrenar, rodilllo y mas rodillo. Durante una de esas interminables sesiones recibí una llamada de Eustaquio de Eliveli Men, se interesó por el resultado de mi segunda sesión de depilación con láser: Dos meses y medio sin afeitarme/depilarme las piernas y una disminución importante de la cantidad de bello.
Las condiciones para realizar la tercera sesión no varían, la piel tiene que estar lo menos bronceada posible y no podrá exponerse al sol al menos durante los 7 siguientes días después de la sesión. Visto esto, mi clavícula se iba a poner, por primera vez, de mi parte, tenía por delante al menos un mes sin competir así que dejando “blanquear” mis piernas durante tres semanas y sin que me diera el sol la siguiente podría llevar a cabo mi tercera sesión.
Quedamos para un miércoles por la tarde, esa mañana había hecho 2h de rodillo y antes de ir a Eliveli otra más, me puse la crema anestésica como las dos veces anteriores, dos horas antes, me envolví en papel transparente y esperé a que llegará la hora. Mientras me dirigía al centro de estética me pareció que la crema no estaba haciendo el efecto había sentido las veces anteriores “paranoias tuyas” pensé. Con los cuatro o cinco primeros disparos me dí cuenta de que efectivamente, aquello no iba como en otras ocasiones… la crema no había hecho el efecto esperado y dolía más de lo que en anteriores veces lo hacía. Buscando alguna explicación pensamos que todo la sudoración del rodillo había podido influir y que la absorción de la crema no había sido la adecuada. El dolor fue totalmente soportable pero así como la vez anterior no me había enterado de nada (incluso me llegué a dormir) esta vez sentía los disparos. La tercera sesión fue el 5 de mayo, no me depiladé/afeité en dos meses y medio y había zonas en las que no quedaba ni rastro de pelo, en otras mucho menos.
Pasó el invierno y con las piernas como el mármol de carrara a finales de enero fui a hacerme la cuarta sesión. Fue totalmente indolora, el tiempo total para las piernas completas no varió (hay que pasar el láser por todas las piernas independientemente de que no tengas pelo), pero a día de hoy creo que el resultado que más se va a notar es ahora en la cuarta sesión… ya os contaré.
Dese aquí agradezco todas las facilidades que me han puesto desde Eliveli, con una disponibilidad y un trato al paciente exquisito… solo os digo que durante las 3 horas que dura la sesión me dejaron un iPad!!! para leer el periódico, consultar el correo, ver algún video… Quién da más?

www.elivelimen.com

miércoles, 8 de febrero de 2012

CRAFT

Bueno, siguiendo con el tema del material, hoy le toca a CRAFT.
CRAFT es una marca Sueca de material deportivo que yo conocí en el año 2003 en Italia. Si no me equivoco, proviene del mundo del esquí de fondo y originariamente empezaron haciendo camisetas interiores. Desde 2004 llevo su material, aunque entre 2006-2008 “sin etiquetas” por temas de contrato. Curiosamente, en 2005 cuando me interesé por ellas y quise comprarlas en España no había manera de encontrarlas, por aquel entonces entrenaba mucho con Jon Arocena y le comenté que había una marca que me encantaba y que no estaba implantada en España. Hoy en día Jon es responsable comercial de CRAFT para España.
Este año vuelvo a contar con el apoyo de CRAFT, llevaré camisetas interiores, guantes largos y calcetines de la marca Sueca. Sinceramente el buque insignia de CRAFT, a mi modo de ver, con el que realmente marcan la diferencia son las camisetas interiores. De su catálogo yo utilizaré  tres de los modelos que tiene, Zero, Warm y Cool.

La ZERO es la que más me gusta, tanto por tacto, como por versatilidad y eficacia. Una camiseta que se puede llevar todo el invierno (muy aconsejable el modelo de cuello de cisne para estos días de tanto frío) que te mantiene caliente y seco en todo momento. Otro de sus puntos fuertes es su tacto, muchas de las camisetas interiores que he probado, tienen un tacto “plástico” que se acentúa cuando están humedecidas que a mí me resultan muy incomodas. Este modelo en manga corta es el que utilizo en competición cuando hace mucho frío.
El modelo WARM, es el más “fashion” de toda la gama, su espectacular acabado (cuando te la pones pareces Terminator recién salido del gimnasio) hará que más de uno pique sólo por los ojos, aunque después repita por los resultados. A mi modo de ver tiene algo menos de capacidad de expulsión del sudor, que sin tener ni idea yo atribuyo a la mayor concentración de elastan, material que hace que quede más pegada al cuerpo. Este modelo lo suelo utilizar para el “dopo gara” (después de la competición) o para los días que no tengo que hacer mucha intensidad y sé que no sudaré demasiado.
Finalmente esta la COOL, que sería el modelo de verano, una camiseta tremendamente ligera y con una capacidad de expulsar el sudor increíble. Incluso los días de mayor calor nos ayudará a mantenernos secos en las bajadas de los puertos allí por el mes de Agosto… ahora mismo las tengo  guardadas en el fondo del armario :o)
Por otro lado tanto los calcetines como los guantes largos, son una prolongación contra el frío de la experiencia de la marca. Como curiosidad os diré que aunque hay un modelo específico de Bike, yo utilizo el de running, de caña un poco más alta y que protege un poco más el tobillo. Los Siverian Gloves… espectaculares para estos días de frío intenso que vivimos.
Gracias a CRAFT y a Jon por el apoyo que me brindan un año más, el invierno será menos invierno ;o)

www.craft.se

Patxi